La evangelista cristiana Whitney Lynn fue obligada a bajar de un avión de Alaska Airlines después de levantarse de su asiento y predicar brevemente a los pasajeros. El vuelo tenía como destino San Diego, California, y se encontraba detenido en el Aeropuerto Internacional de Orlando cuando ocurrió el incidente.
Imagen: Instagram
Durante una demora antes del despegue, Lynn se puso de pie en el pasillo y habló durante menos de un minuto. La mujer les dijo a los viajeros que, aunque la espera podía ser frustrante, el tiempo de Dios era perfecto y que posiblemente estaban siendo librados de algún peligro.
En el video publicado en redes sociales, la evangelista también afirmó que Jesús amaba a los pasajeros. Mientras hablaba, se escuchó el sonido de un botón utilizado para llamar a la tripulación, aunque ella aseguró que nadie le pidió directamente que dejara de predicar.
Poco después, un empleado de la aerolínea se acercó y le ordenó recoger sus pertenencias y abandonar el avión. Según las imágenes difundidas, el trabajador le explicó que los miembros de la tripulación no se sentían seguros con su presencia.
Mientras salía de la aeronave, Lynn calificó lo sucedido como una “guerra espiritual” y aseguró que estaba siendo perseguida por hablar de Jesús. Los videos de su expulsión se hicieron virales y uno de ellos alcanzó cerca de tres millones de reproducciones en Instagram en pocas horas.
Alaska Airlines presentó una explicación diferente. La compañía afirmó que la tripulación comenzó a preocuparse cada vez más por el comportamiento de una pasajera y sostuvo que la decisión de retirarla del avión fue tomada por razones de seguridad.
La aerolínea también informó que Lynn no podrá viajar en sus vuelos durante un tiempo indefinido. Posteriormente, la evangelista recibió un correo en el que se le comunicó que tampoco podría utilizar Alaska Airlines, Horizon Air ni Hawaiian Airlines mientras se investigan los informes relacionados con sus viajes recientes.
Lynn explicó que viajaba a California para asistir al funeral de una seguidora. Aunque logró reservar otro vuelo, afirmó que recibió un crédito de la aerolínea que ahora no puede usar debido a la prohibición. También anunció que buscará asesoría legal y que no dejará de predicar en los aviones.
El caso ha abierto un fuerte debate sobre la libertad de compartir la fe y el deber de respetar las normas de seguridad dentro de una aeronave. Lynn ha reconocido que utiliza muchos de sus vuelos para evangelizar, pero algunas voces cristianas han señalado que predicar a personas que no pueden retirarse del lugar puede producir rechazo en vez de acercarlas al Evangelio.
El caso también recuerda el mandato de Jesús a sus seguidores: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). Los creyentes no deben avergonzarse del nombre de Cristo, pero necesitan anunciarlo con sabiduría, respeto y amor.

